La calidad de los que sirven en la iglesia

Para encontrar gente que ayude a hacer el trabajo del ministerio, a menudo los pastores y líderes principales de la iglesia,  tienen la tendencia a desesperarse a causa de la necesidad, así que a veces toman a  cualquiera que diga "yo quiero", basta con que esté vivo y se mueva, para ellos es suficiente.

Desgraciadamente, al ser tan pocos los servidores disponibles, caen en la tentación de echar mano de lo que venga, muchas veces sin tomar en cuenta el consejo de Dios y de su Palabra.

En el Libro de los Hechos, capítulo 6, verso 3, inicia diciendo:

“Hermanos, escojan de entre ustedes”.

¿Qué significa esto?

Que deberían ser de los nuestros, en otras palabras gente que realmente está identificada con la visión y con lo que se desea hacer, personas dispuestas a caminar todos hacia un mismo lado.  Todos con la camiseta puesta y sentir no solo compromiso, sino pasión por servir en una visión.

Esto nos da a entender, que la iglesia debe ser entrenada, edificada y discipulada, para desarrollar siervos-líderes, que puedan ministrar entre su propia gente (ministrar, significa servir).  Esta es una premisa muy importante para tener un  liderazgo prudente y que se proyecte en el futuro.  ‘Seleccionar’, viene del griego ‘episkeotimai’; que proviene de una raíz que ‘denota la actividad de mirar algo o prestar atención a una persona o cosa’.

Así que el verdadero significado de este verbo es: ‘observar, revisar, supervisar, mirar, inspeccionar, examinar, cuidar y seleccionar’, pero jamás va a significar: “agarrar lo que venga”

Es por esta razón que en especial, aquellos que van a coordinar alguna área ministerial o pastoral de la iglesia, deben ser formados y entrenados, pero antes de estos deben ser discípulos.

Si seleccionamos líderes no espirituales en la iglesia,  el resultado inevitable, siempre será la mediocridad espiritual, aun cuando las cosas parecieran funcionar bien por la capacidad humana.

Caminamos en y  por el Espíritu de acuerdo a Palabra de Dios o nos enfocamos en  una vida religiosa,  practicando rituales de ordenación y copiando prácticas humanas de religiones tradicionales o construyendo iglesias emergentes con un enfoque diferente, pero sin ninguna base bíblica en este sentido.

No podemos desarrollar un liderazgo que pretenda  usar a Dios,  sino uno que anhele ser usado por Dios, si no es  así, solo vamos a provocar una crisis de liderazgo en nuestras iglesias, obligando muchas veces y en la mayoría de los casos,  a que la iglesia sea guiada por un liderazgo basado en cualidades puramente seculares y no bíblicas.

Cuando el Apóstol Pablo fundaba iglesias,  buscaba que la congregación se edificara sobre la persona de Jesucristo y no la de un hombre.  Generalmente cuando una iglesia está fundada sobre el poder, carisma y la oratoria de un hombre, aunque parezca grande y fuerte, sus raíces son muy débiles y es muy posible que sea un lugar en donde se da el abuso espiritual, aun cuando este líder busque alguien que los sustituya al retirarse, ya que lo hará igual o peor que su propia imágen.

El Nuevo Testamento nos habla de un experimentado y exitoso líder, autor de 14 libros que forman parte de la colección más leída de toda la historia, quien recomendó a su más destacado discípulo, que tuviera cuidado con las personas que mostraban ciertas características peligrosas.

Se trata de una lista de 18 aspectos negativos que pueden darse solos o en conjunto. El consejo consiste en tratar de no asociarse con egoístas, avaros, jactanciosos, arrogantes, mal hablados, desobedientes, ingratos, impíos, insensibles, implacables, calumniadores, libertinos, despiadados, negativos, traicioneros, impetuosos y vanidosos.

Muchas veces algunas de estas cosas en mayor o menor medida están en nosotros o en los discípulos,  sin que haya consciencia de ello.

Existen cosas de nuestra vida que son totalmente transparentes, las conocemos tanto nosotros como todos los que nos rodean.  Sin embargo  existen otras cosas que solo nosotros conocemos, de tal forma que no estaríamos dispuestos a que todos esos pensamientos y sentimientos fueran expuestos públicamente en la iglesia y fuera de ella, ya que esto sería vergonzoso.

Podemos ir un poco más allá.  Existen cosas buenas y malas, que están en nuestra vida que son evidentes para otras personas, aspectos que si no son confrontados nunca van a cambiar en nosotros.

Igualmente encontraremos aspectos personales que ni las personas ni nosotros conocemos, son aspectos muy profundos de nuestra vida, de esto David dice: ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Salmo 19:12

De aquí la importancia de enfocar el consejo de Pablo hacia el lado positivo, me refiero a comprender las virtudes opuestas a los malos comportamientos mencionados y luchar por alejarnos los más posible de estos:

Egoísta.  Encontramos que las virtudes opuestas a esta actitud negativa en el ser humano son altruismo y la solidaridad. Una persona altruista siempre está pensando en la forma de compartir y suplir necesidades, igualmente una persona solidaria, es aquella que con suficiente empatía se pone en los zapatos de otra persona y toma acción para brindarle apoyo.

Avaro. Lo contrario a esta actitud es ser desinteresado, desprendido y generoso.  Implica que la persona no da en base a un interés personal sino que comparte  para cubrir una necesidad. La generosidad es un valor o rasgo de la personalidad caracterizado por ayudar a los demás de un modo honesto sin esperar obtener nada a cambio.

Jactancioso. Lo contrario viene a ser una persona modesta. Esta es una cualidad que modera nuestros actos y pensamientos, impidiéndonos creernos más de lo que somos.

Arrogante. Lo contrario a esta actitud es una persona sencilla y humilde. Entendemos que la humildad es una virtud humana atribuida a quien ha desarrollado conciencia de sus propias limitaciones y debilidades y actúa de acuerdo a esto, uniéndose a personas que le complementan.

Mal hablados. A veces creemos que este término significa solo decir malas palabras, sin embargo en la realidad está enfocado al "hablar mal o en forma insensata", lo contrario sería una persona comedida y considerada, en otras palabras nos indica una persona que es prudente para dirigirse a los demás, sabe disculparse y siempre se dirige a los demás con respeto.

Desobediente. Tal vez para nosotros sea muy simple entender este término y nos queda claro que lo contrario sería ser obediente, sin embargo esto de ninguna manera significa someterse a cosas que no son correctas, sino más bien entender que existen políticas y lineamientos generales, así como de equipo a los cuales debemos someternos y no actuar en forma unilateral en la iglesia en este caso.

Ingrato. Lo contrario a eso es una persona leal y fiel, lo que implica una persona comprometida y responsable.

Impío.  Lo contrario a este término se refiere a una persona que tiene piedad, así que generalmente el impío no perdona la fallas y errores de los demás. Hablaríamos entonces de una persona misericordiosa, que es capaz de dar oportunidades a personas sinceras.

Insensible. Lo contrario vendría a ser una persona que es sensible y consciente de los sentimientos y emociones de las demás personas. Se refiere entonces  a dejarse llevar de los afectos de compasión, humanidad y ternura.

Implacable.  Lo contrario a esto sería flexible, entendemos entonces una persona capaz de adaptarse a los diferentes tipos de persona. Flexibilidad es la capacidad que posee una persona de doblarse sin que exista el riego de que pueda romperse. Es la facultad que posee un individuo, para adaptarse a los diversos cambios que se puede presentar durante su vida o acondicionar las normas a las distintas circunstancias o situaciones.

Calumniador.  Contrario a esto encontramos a una persona que es sincera, veraz, fidedigna.  Como veraz designamos aquello que se ajusta o se apega a la verdad o a la persona que siempre en sus palabras, obras, o acciones es fiel a la verdad.

Libertino.  Lo contrario sería ser virtuoso y  honesto. Esto hace referencia a un conjunto de atributos personales, como la decencia, el pudor, la dignidad, la sinceridad, la justicia, la rectitud y la honradez en la forma de ser y de actuar.

Despiadado. Lo contrario sería ser compasivo y bueno. Es la inclinación o tendencia natural a hacer el bien y tener una actitud compasiva hacia las personas

Negativo. Muy claramente entendemos que lo contrario es ser positivo. Es ver las cosas que pasan desde una perspectiva más alegre, enriquecedora y optimista. El pensamiento positivo es aquel que evita el rechazo y la oposición a todo lo que ocurre a su alrededor.

Traicionero.  Lo contrario es una persona llena de nobleza y fidelidad, por este motivo se convierte en una persona confiable.

Impetuoso. Lo contrario sería un individuo reflexivo y reposado, capaz de pensar y pensar en las consecuencias de lo que dice y hace.

Vanidoso.  Lo contrario a esto es la sencillez de corazón y de mente, ya que en esto no está refiriéndose tanto a aspectos externos, sino más bien internos.

 

Entonces... ¿Qué buscamos para nuestra iglesia?

Un líder es aquella persona que con su influencia logra llevar a un equipo a su máximo desempeño. Sus virtudes afectarán al grupo positivamente y deberá evitar que sus defectos sean replicados en versiones corregidas y aumentadas de sí mismo.

El líder debe manifestar que ama lo que hace y a quienes lo ayudan, su personalidad debe transmitir paz en los momentos de crisis, mostrándose gozoso por la responsabilidad que se la ha encomendado.

Su compromiso con hacer las cosas bien,  debe ser profundo, sin que esto afecte su benignidad y su paciencia.

No siempre las cosas salen bien a la primera vez y todos merecen otra oportunidad. Un verdadero líder es fiel a la causa en la que está comprometido, respetando la autoridad para mantener firme su propia autoridad.  Dominándose a sí mismo sin salirse de control, aunque sabe que será tentado a descontrolarse en múltiples ocasiones de presión sobre su vida.

Si queremos medir la calidad de un líder, hagámoslo mediante las 12C del liderazgo; estaremos tratando esto más adelante: CAPACIDAD - CONOCIMIENTO - CARACTER - CARISMA - COMPROMISO - CONSTANCIA - COMUNICACION - CREATIVIDAD - CORAJE - COMPRENSION - CONCENTRACION - CLARIDAD

 

Adrián Rojas

 

 

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