Dos principios de la formación en la Biblia

Cuando vemos el proceso educativo de Dios hacia el pueblo de Israel en el Antiguo Testamento, y posteriormente hacia la iglesia en el Nuevo Testamento, encontramos dos principios bastante interesantes en la comunicación de Dios hacia su pueblo.  El primero de ellos consiste en que Dios siempre es el elemento trasmisor y que sus siervos operan como el medio o canal en dicho proceso.  Dios entonces,  es considerado como el principal y verdadero formador.

El segundo principio que el mismo Dios establece, es que la familia es el primer lugar donde su pueblo debe recibir la instrucción y luego en el templo o a través diversos programas de la organización religiosa, que se establece en cada época histórica. Es claro que la familia existió, mucho antes de que existiera el pueblo de Israel y por supuesto la iglesia, así que fue esta, el primer instrumento utilizado por Dios para formar espiritualmente.

Es triste ver hoy en día como la formación cristiana en su forma teológica no tiene lugar en la iglesia y mucho menos en la familia, habiéndose delegado esta responsabilidad a las instituciones para-eclesiásticas que se dedican a este asunto.

Para el Pueblo de Israel Dios siempre fue su maestro o educador.

"Dios mío, tú me has enseñado desde mi juventud, y aun sigo anunciando tus grandes obras"   (Salmo 71:17).

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